marzo 20

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8 consejos para que recuperes tu voz y la confianza en ti.

Muchas mujeres sentimos presión por ser buenas personas. Y esto, la mayoría de veces, nos lleva a evitar el conflicto, es decir, a quedarnos calladas en situaciones que nos molestan o a involucrarnos en circunstancias que queríamos evitar. En ocasiones se nos vuelve casi imposible decir no y terminamos haciéndonos creer a nosotras mismas que aceptar lo que nos piden no nos cuesta nada.

Creo que estás de acuerdo conmigo en que cuando repites este tipo de acciones empiezas a pensar que tu opinión es poco relevante y/o sientes que es muy difícil poner los límites que necesitas para cuidarte, entre otras cosas, porque vas perdiendo confianza en ti. 

Lo que quiero que veas, aunque te parezca un poco fuerte y directo, es que por estar evitando la culpa que sientes o intentando que otros piensen bien de ti, terminas dejándote manipular por otros, o entregándoles el poder en algún aspecto de tu vida. Y en este proceso de auto saboteo empiezas a pensar que esto es lo que te mereces. Tu voz crítica interna te recrimina fuertemente y pierdes aún más confianza en ti.

Pero tranquila. Nos pasa a muchas y no tiene que ver con que seas débil o incapaz (¡para nada!). Tiene que ver con creencias que hemos adquirido y aprendizajes sociales o colectivos, a veces, inconscientes. 

Para ayudarte con esto, te voy a presentar las creencias y/o aprendizajes limitantes más comunes que he encontrado en mi experiencia y proceso propio y 8 sugerencias que te permitirán aprender nuevas posibilidades para recuperar tu voz y la confianza en ti misma.

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8 consejos para que recuperes tu voz y la confianza en ti.

#1 - Obsérvate sin criticarte

Lo primero que yo diría que debes hacer para poder abordar esta situación es identificar en qué situaciones o en presencia de quiénes te pasa esto y tratar de observarte sin juzgarte por ello. Puede que hayas aprendido inconscientemente que en la presencia de cierto tipo de personas no debes decir “demasiado” o te debes comportar de una manera determinada y “correcta”. 

Observarte te permite ver en dónde estás y aceptar lo que haces. Sin verlo o negándolo no puedes cambiarlo. Luego podrás desafiar ese aprendizaje, pero primero haz consciencia.

Tu voz y la confianza

#2 - Salte del piloto automático

Una vez tengas el punto 1, puede ser que adquieras conciencia de otro factor. A veces aceptamos compromisos sin pensar. ¿Por qué? Porque hemos adquirido respuestas automáticas y “adecuadas” para ese tipo de situaciones. Y luego nos consolamos con el antes mencionado igual no me cuesta nada.

Los hábitos se aprenden y se desaprenden. Y a veces callarte o responder sin pensar se convierte en uno. Intenta hacer mini-pausas antes de contestar y piensa realmente qué quieres. Desmonta la creencia, si la tienes, de que hay que decidir de inmediato. Tómate tu tiempo.

Salte del piloto automático

#3 - Identifica tus prioridades

Tú y yo sabemos que un día “solo” tiene 24 horas y que lo ideal es dormir 8 horas al día. Sin embargo el miedo a mostrarnos débiles o incapaces, o a no ser suficiente para los demás o para nosotras mismas, nos lleva a exigirnos lograrlo todo solas en nuestra rutina de horas finitas. Pero la realidad es otra y aquí hay varios puntos que abordar. 

  1. Date cuenta de que hacer más no te hace más suficiente. Tú eres suficiente por quien eres, no por hacer más. 
  2. Define tus prioridades y ve más allá: cultiva tu capacidad de fluir y soltar lo que consideres de media o poca importancia.
  3. Aprende a pedir ayuda y a descansar. Eso no te hace débil o incapaz, te hace líder, buena gestora y además te cuida.

Te aseguro que sentirte y saberte suficiente te regala una enorme liviandad que despertará una nueva confianza en ti y tus relaciones, y así priorizar, soltar, pedir ayuda o descansar serán tareas mucho menos complicadas.

Tu voz y la confianza

8 consejos para que recuperes tu voz y la confianza en ti.

#4 - Reconoce que la persona más valiosa en tu vida eres tú

Esto aunque debería ser obvio, no lo es. Y como no lo es, nos pasamos la vida irrespetándonos y descuidándonos. Suena extremo, pero créeme, llega a ser extremo. Nos saltamos comidas por cumplir, nos enfermamos de estrés, nos aguantamos los maltratos de otros y lo que es aún peor, los nuestros.

Poner límites, decir lo que piensas y mantener la confianza en ti es una tarea mucho más sencilla cuando te valoras, te das amor y te respetas a ti misma. Y ocurre lo contrario: cuando pones límites y dices lo que piensas crece la confianza en ti y crece tu amor propio. Y esto hace que te valores más.

Poner límites

#5 - Acepta que tú eres la dueña de tus decisiones

¿Consultas con muchas personas casi todo lo que haces? ¿Haces lo que otros te aconsejan, sin escucharte a ti misma?

Debes saber que tienes todo el derecho a decidir sobre lo que tiene que ver contigo. Y no solo tienes el derecho, sino el deber. Porque muchas veces, aunque somos conscientes del derecho, buscamos no ejercerlo, para trasladarle la responsabilidad a otros de lo que nos salió mal y así “salvarnos” de equivocarnos.

Hazte responsable de tus decisiones, tus acciones y tu vida y también de las consecuencias. Confía en tu criterio y tu intuición. Sé que a veces da miedo, pero te aseguro que merece la pena. Tú eres la persona que mejor se conoce y la que mejor sabe qué te hace feliz.

Culpo a otros

#6 - Revisa lo que entiendes por “cuidar una relación”

El mundo de las relaciones es muy amplio y complejo. Así que aquí no entraré a profundizar, sólo quiero compartir dos puntos claves que te darán más libertad y tranquilidad a la hora de poner límites o decir no.

  1. Evitar el conflicto a toda costa o a costa de tu dignidad y bienestar no es cuidar una relación. 
  2. Culparte por como los otros se sienten a partir de lo que tú haces por tu bienestar, tampoco. 

No estoy diciendo que seamos descuidados con los demás, ni indiferentes a sus sentimientos. Lo ideal sería que aprendieras a conversar sobre los conflictos atacando el problema y no a la persona. Así la cuidas y también te cuidas a ti. Además puedes ser empática con las emociones de los demás, sin quitarle a las personas la responsabilidad del manejo que ellas le dan a lo que sienten.

Tu voz y la confianza

8 consejos para que recuperes tu voz y la confianza en ti.

#7 - Respeta y escucha tus emociones

El proceso de poner límites y poner nuestra voz tiene mucho que ver con nuestras emociones.

¿Por qué? Porque cuando no estamos conectadas y alineadas con nuestras emociones nos cuesta más distinguir qué es lo que nos importa y qué es lo que verdaderamente queremos (punto 2). Y de esa manera actuaremos confundidas y probablemente nos arrepentiremos de algunas acciones tomadas o no tomadas.

Es importante aprender que todas las emociones, sin falta, nos regalan un mensaje, nos cuidan o nos intentan mostrar algo. Por ejemplo, el miedo nos cuida de perder algo, nos avisa que algo está en peligro. Entonces si nos da miedo poner un límite, sería interesante observar qué es lo que creemos que vamos a perder por ponerlo. Así luego ponemos el límite y a la vez cuidamos eso que podríamos perder.

En la medida que amplies la escucha de tus emociones, te sentirás más coherente, más libre, más cuidada. Y también más tranquila y centrada para tener cualquier tipo de conversación.

Escuchar mis emociones

# 8 - Aprende con tu cuerpo

Sé que esto debe sonar un poco raro, o inusual. Pero es justamente porque muchas de nosotras no estamos acostumbradas ni enseñadas a aprender con nuestro cuerpo. ¿Y eso cómo es?

Nuestras emociones y acciones están muy ligadas al cuerpo. Si te incomoda poner límites o decir no es porque tu cuerpo no está acostumbrado a sostener esos espacios de conversación. Es decir, por lo que aprendiste en tu vida, esos espacios fueron negados o no aprendidos y el cuerpo experimenta la misma “torpeza” con la que montas bicicleta la primera vez. O peor, cuando montas bicicleta la segunda vez, después de haberte caído y raspado las rodillas en la primera. ¿Te suena?

Es importante aprender que el cuerpo es un aliado en nuestros procesos de aprendizaje y transformación. Hay que escucharlo, enseñarle y practicar. Como si estuvieras montando bicicleta. Busca tu cuerpo (postura, voz, tensión, movimiento, intención) para poner un límite con firmeza. No lo imagines, ponlo en el cuerpo. Y practica hasta que fluya.

Poner límites

Como ya debes haber notado, mi propósito es que transformes el miedo en confianza.

Así que éstas serían mis primeras 8 sugerencias de aprendizaje para ti. Y si solo te pudiera dar una, sería la #8.

Ponle cuerpo a tu voz, ponle cuerpo a la intención y practica hasta que lo incorpores.

Guia - 8 pasos para que recuperes tu voz y la confianza en ti.

Andrea Knudsen


Tags

Amor propio y Valía, Aprendizaje Corporal, Autocuidado y Respeto, Confianza, Conflicto, Crítico interno, Culpa, Decisiones y Prioridades, Discursos, Emociones, Hábitos y Patrones, Juicios y Creencias, Miedo, Relaciones, Responsabilidad Personal, Soy suficiente y Merezco


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